salinidad

Buscan determinar nivel de salinidad de aguas en valles vitivinícolas del país

La investigación, desarrollada por el Centro UC Davis Chile, contempla el levantamiento de la calidad de distintas fuentes de riego de más de 30 viñas ubicadas entre los valles de Huasco e Itata.

Luis Muñoz G. Campo, El Mercurio.

Los constantes episodios de sequía de los últimos años no solo han reducido la cantidad de agua disponible para el desarrollo del negocio vitivinícola en Chile, sino que han aumentado las concentraciones de sales en el recurso hídrico, afectando el desarrollo de los viñedos y hasta la calidad final de los vinos.

“La salinidad, en general, genera un aumento en el pH de la uva y una baja en la acidez total con el consecuente daño en la coloración y estabilidad microbiológica en los vinos, entre otras cosas. Además, existe mayor riesgo en inestabilidad por calcio, lo que en vinos terminados se muestra como precipitaciones de calcio. Todo esto lleva que la calidad del producto final se vea afectada en la medida que no se hagan manejos determinados”, indica Jimena Balic.

 

Con el fin de evaluar el nivel de riesgo al que se ven enfrentados los productores vitivinícolas del país, el Centro de la Universidad de California Davis en Chile está desarrollando un estudio que pretende establecer los distintos niveles de salinidad presentes en las fuentes de riego de más de 30 viñas ubicadas entre los valles de Huasco, en la Región de Coquimbo, e Itata, en la Región de Ñuble.

“Si bien en esta etapa solo se contempla la toma de muestras desde las distintas fuentes de riego que usan las viñas durante el peak de la temporada de riego (enero-febrero), con el fin de medir la conductividad eléctrica y ph del agua; la idea es que en el futuro podamos determinar qué tipos de sales están presentes en esos lugares y, a partir de ello, establecer zonas de riesgos, ya que el riesgo de la presencia de altos contenidos de sal no es igual en todos lados”, explica Jimena Balic, coordinadora de viticultura y enología de la UC Davis Chile, quien está a cargo del proyecto.

La profesional indica que este trabajo permitirá en el mediano plazo establecer medidas preventivas o correctivas, como pueden ser el uso de determinados portainjertos menos sensibles a la salinidad o manejos enológicos determinados para evitar los efectos indeseados en el vino.

“De hecho, este trabajo ya ha sido realizado por la UC Davis en California, Estados Unidos, lo que ha significado un gran aporte para la forma en que se desarrolla la producción de uva y de vinos allá”, agrega Balic.

El final de la primera parte del proyecto, en el que participa activamente el investigador estadounidense de la UC Davis Mark Battany, estaba calendarizado originalmente para el mes de abril, los efectos de la pandemia llevaron a que el cronograma haya sido modificado.

“Esperamos que el levantamiento de información se realice en mayo o a más tardar en junio”, añade la investigadora a cargo del proyecto.

El aumento de la salinidad en el agua de riego puede ocasionar importantes daños en el desarrollo de los viñedos, como decaimientos tempranos, disminución en el largo de los brotes y la aparición de hojas quemadas, retraso y desuniformidad en la madurez, entre otras cosas; pero también genera problemas en el suelo —pérdida de estructura y alta compactación— y hasta en la calidad del vino, lo que lleva a mermas económicas.

 

Category