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Acercando las capacidades de California a las necesidades del agro chileno

La actual situación de pandemia a causa del COVID-19 ha cambiado de manera drástica la forma en que el trabajo, en sus distintos ámbitos, se configura. Las prioridades han cambiado, la forma de relacionarnos ha cambiado, la movilidad física internacional se ha visto completamente afectada. Sin embargo, esto también nos ha obligado a reforzar la cooperación internacional y las formas en que la comunicación se hace efectiva.

Nuestro centro, UC Davis Chile Life Sciences Innovation Center, no ha estado ajeno a esta “evolución”. El tiempo de pandemia nos ha permitido focalizar esfuerzos en la creación de mayores y mejores lazos entre las necesidades tanto productivas como sociales de Chile y las capacidades y experiencia que están disponibles en California.

UC Davis Chile ha fortalecido el trabajo en Extensión, viéndolo como una herramienta fundamental para la entrega de capacidades al país y al mismo tiempo generar un vínculo a largo plazo entre los requerimientos de la industria y las potenciales soluciones desde la academia. De la misma forma, desde la experiencia de UC Davis en California y su relación con el entorno, hemos puesto a disposición capacidades en materias de economía circular y manejo de recursos hídricos, particularmente con una mirada a futuro de sustentabilidad ambiental, económica y social.

La sequía que ha afectado a nuestro país es comparable, por no decir igual, a aquella que afecta el estado de California en Estados Unidos. Según los expertos de UC Davis, los sectores que menos sufren por las sequías son casi siempre los que se han preparado para enfrentarlas. La agricultura de California, al igual que la chilena, enfrenta grandes riesgos por su dependencia del uso de agua. Sin embargo, estrategias basadas en información científica de calidad y organización público-privada efectiva han logrado reducir considerablemente sus daños.

Los ecosistemas son vulnerables a las restricciones hídricas, pero también por efectos de los desechos y pérdidas que se originan de nuestra actividad productiva. En este ámbito, hemos tomado como una oportunidad el trabajar con tecnologías y manejos tendientes a fomentar una Economía Circular. Por una parte, la reducción de pérdidas, el uso eficiente de los recursos, incluyendo en agua, y por otra en la valorización de distintos “desechos” o, mejor llamados subproductos, a distintos niveles que van desde lo más básico, uso de biomasa como energía, hasta la generación de producto de alto valor.

Estos desafíos, como siempre, requieren de un trabajo conjunto entre la academia, el sector público y la industria. Para esto UC Davis Chile sigue trabajando en compartir la experiencia, aciertos y errores, que California puede aportar.